lunes, 26 de septiembre de 2016

Una mujer se baña, por Raymond Carver






Río Naches. Justo debajo de las cascadas.
A cuarenta kilómetros de cualquier ciudad. 
Un día de densa luz solar
cargado de olores de amor.
¿Desde hace cuánto?

Ya tu cuerpo, perspicacia de Picasso,
se seca al aire de esta zona montañosa.
Te seco la espalda, las caderas,
con mi camiseta.
El tiempo es un león de montaña.
Nos reímos de nada,
y cuando te toco los pechos
incluso las ardillas
quedan deslumbradas.


en Un sendero nuevo a la cascada, 1989






jueves, 22 de septiembre de 2016

Melodías sobre la Ausencia de Elaboraciones, por Dza Patrül Rinpoché





Fragmento

Oh, desafortunados seres aferrándose
a las apariencias del engaño,
viendo este mundo de sufrimiento como real,
momentáneo o eterno,
podamos nosotros ser tocados
por la gentileza del gurú sin par,
bendecidos en la experiencia
de todas las cosas como enseñanza.

Desde el nacimiento
todos cargan en apuro sin obstrucción
en el camino que lleva por un acantilado estrecho
hacia el señor de la muerte:
iracundo y flagrante con ojos infundiendo terror,
sostiene una daga y enarbola un lazo negro.
Nosotros que venimos de la tierra de los vivos,
nunca soñamos que podemos dejar de ser.
Sembrando la tierra con grano blanco
acumulado en sacos,
estamos confiados de una cosecha
al tiempo de la siega;
sin embargo,
sin conocer el final de la vida del granjero,
¿podemos estar seguros que estará
aquí para beber el vino de la vendimia?

Altiva juventud,
sin el más mínimo pensamiento de la muerte.
¡Cuidado!
Entre un hombre y un cadáver no hay sino el más fino aliento.
La separación de cuerpo y espíritu
en la muerte de un joven, es fácil,
pero se dice que está llena de pena y miedo.

Oh, hermosas doncellas adornadas con joyas y flores,
¿consideran que pronto estarán canosas y envejecidas?
Ningún escondite las proteje
del cauteloso avance del envejecimiento.
¿Qué pueden hacer?
¡El dolor de envejecer puede ser peor que la muerte!

Este cuerpo que nutrimos
no es sino una fuente de enfermedades;
la adversidad lo ataca sin avisar,
las flechas penetrantes
de dolor rebanan la unión de cuerpo y espíritu,
como ofrenda al señor de la muerte.
El cadáver que tememos tanto
en verdad está frente a nosotros.

Oh, gentiles gurús,
miren con compasión a los seres desafortunados
que han fallado en cortar las raíces
de todas las confusiones,
que han sido engañados por largas vidas
en el ciclo del samsara.
Puedan ellos ser bendecidos
para desatar los nudos de la confusión.



Traducción al español de Ramón ce Oyarzún Soto





En Songs of Spiritual Experience. Poesía Buddhista Tibetana de Introspección y Despertar. Selección y traducción al inglés de Thubten Jinpa y Jás Elsner. Primera sección: “Evocaciones de la trascendencia de la vida”.





martes, 6 de septiembre de 2016

Nos pasarán tiempos mejores y nos harán más imbéciles, por Raimundo Melán





Este ensayo es después de que me enteré
de que cuentas mi historia
nuestra historia y de que además te resulta cómica.
Soy vulnerable
tanto o más que cualquiera
eso me hace implacable.
La guerra y los muertos que cargo lo demuestran.
Los beneficios que disfruto a diario
consciente de que mi riqueza descansa sobre la miseria
es otra prueba.
Eso lo sabes
De lo que no sabes es del peligro 
de lo cerca que estamos cuando escribo esto.
Soy peligroso por ser al menos dos cosas contradictorias e independientes
Soy el escritor que no escribe
quien no escribe
ni todo lo que sabe ni todo lo que siente
soy peligroso por tener sueños
no uno sino muchos sueños y persigue todos
soy el que persigue sus sueños o también
ni los persigue ni los abandona 
soy el que en vez de perseguir sueños los escribe
soy el que deja de vivir sus sueños
quien empieza a escribirlos
soy quien para vivir los sueños se ha puesto como regla seguir
se ha puesto como regla escribir.
Soy entonces el que escribe sus sueños pero
soy el escritor que no escribe, peligroso.
Abandonado abandonador.


Inédito, 2016





miércoles, 31 de agosto de 2016

Franz Kafka






“No existe la maldad; has cruzado el umbral; todo es bueno. 
Otro mundo, y no tienes que hablar”.

(Franz Kafka, Diarios, 1922)





martes, 23 de agosto de 2016

Les nacimos viejos..., por Draupadí de Mora







¿
Les nacimos viejos
y prematuros forever
manitas arrugaditas
hinchadito el higadito
reventaíto el pulmoncito

Nos lastiman la luz y las botas
cómo pica la barba de mamá
cuando dulce se acerca a la cunita
para que labios
y hambre de estómago pegado
mamen de sus tetas la leche esa
la leche esa que viene del río ese
del río ese de la perra
de la montaña de la momia
de la semilla seca

decían sus muros
todo a lo largo
el paso del tiempo
y en un arrebato poético
dos puntos


Inexorable
el paso del tiempo
inexorable como los muros
sus poetas su leche sus dos puntos sus callejeros
n o s o t r o s
solos más solos
ni siquiera más viejos

en estas horas inexorables
dicen las paredes
?




en El jardín de los violadores amables (G0 Ediciones), 2016

Fotografía: César Fuentes