3/12/18

Roberto Arlt, por Juan Manuel Silva Barandica





Dicen que hay reyes en Europa
que pueden leer sus antepasados
hasta Abraham.

Viajo con una maleta casi sin nada
y no necesito más historias que las
que puedo escribir.
Imaginé a mis padres y a los padres
de sus padres. Cárceles:
para mí el origen está en cualquier lugar.



en Trasandino, 2012











26/11/18

Experimento, por Germán Carrasco





Otra vez la culpa: jamás
disfruté los trucos extraliterarios
pero imagina una gota de agua
-una lágrima, ponte tú
o una gota de mezcal-
en la página que acabas de escribir
y que acaba de salir de la impresora:
la tomas con ambas manos
y la mueves como si la gota
fuera un barco en el agua quieta
de la página.

Otra vez disculpa: jamás
me entusiasmaron las imitaciones
del expresionismo abstracto:
tanta mancha ebria y tanto alarde
ni el escapismo de la poesía
concreta. Pero imagina
que lo que estaba escrito
empieza a disolverse con la gota
y se borra todo y respiras
de alivio.



en Ensayo sobre la mancha, 2012

Ediciones Corriente Alterna











8/11/18

Contraataque y liberación de la ciudad, por Ramón Oyarzún





El 29 de septiembre, las Fuerzas Gubernamentales Afganas, apoyadas por bombarderos aéreos de la OTAN, lanzaron una contra-ofensiva. LA OTAN también envió y desplegó fuerzas especiales para repeler el ataque talibán y recuperar la ciudad de Kunduz. Según Fuentes Gubernamentales, la ciudad fue finalmente liberada el 1 de octubre en torno a las 7 am, causando la muerte de 150 guerrilleros talibanes y dejando 90 heridos de los mismos. También resultaron heridos o muertos varios civiles. La operación militar se inició con la recuperación de una importante colina cercana a la ciudad, que sirvió de apoyo para retomar Kunduz. Las operaciones militares continuaron a las afueras de la ciudad.
E
EU
EUU
EUUU
AAEEEUU
AAEEEUUU



En Reporte independiente, 2018

Mantra Edixxxiones











14/10/18

Sueño, por Luisa Johnson





Ella había escondido un sueño

en un armario oscuro.

Vicente Huidobro


La ilusión de todos daña
como lluvia caída a destiempo
o fruta tibia desprendida de algún árbol.
Es un sueño silencioso
que tal vez se hereda,
enterrado en un armario,
fragante a musgo, a líquenes,
a esa tierra húmeda que descansa
bajo las piedras.

Cuando el engranaje del mundo
se espesa entre los dedos
apremiando, robándonos la flor,
entonces,
quisiera abrir las puertas a ese sueño,
guiarlo a la ventana donde atardece
y como quien lanza un beso al universo,
echarlo a volar en este septiembre.



en Horario de un caracol, 2016

Descontexto Editores, 2ª edición













27/9/18

Sartén, por John M. Bennett





lo inmundo de mi
brazomelette der
echo la siesta
triturada de la cu
eva del izqui
erdo salen un
bes el infra
mundo verde como
cogote verde
como cogotemato
el pasto del
día listado del
día lisiado en mi
s zapatos vacíos
mi calzado lleno
de piel gas tado
de piel que si
vuelve a cam
inar a cam
inar como huevo
ayer comía

cho mba



en Olas cursis, 2018











11/9/18

Linternas en el túnel, por Lina Meruane





Pensamos que era posible ocultarnos, que en el estrecho canal con sus estrechas columnas con sus aguas estrechas y nuestros pies enormes buceando entre ellas, pasar inadvertidos. Y fue posible hasta que la noche estrenó orificios en su telón: astros nada fugaces, en absoluto efímeros como nuestros recuerdos: miradas azules en la noche estrellándose junto al arrastre de nuestras pezuñas, sobre los lomos de nuestros cuerpos mamíferos, infiltradas en nuestras escamas, en las gargantas anfibias y aullantes. Los ojos de la noche congelaban nuestro secreto, las nubes arremolinándose como nuestra confusión. El nervio óptico de la noche. No podemos oír qué dicen, dijo uno de nosotros. Y escuchamos el goteo de luces sobre el agua apozada. Quisiéramos entender, dijo, pero estábamos encerrados en la frontera de nuestro siseo. Voces roncas, las nuestras. Oídos que criban todo menos el silencio. Hundimos nuestras patas hacia delante; nos sumergimos hasta que los párpados de las linternas se fueron cerrando y volvimos a encontrarnos en la oscuridad.



en Cien microcuentos chilenos, 2002

Juan Armando Epple, antologador












28/8/18

Es odioso que un joven bien educado..., por Sei Shōnagon





Es odioso que un joven bien educado, al visitar a una mujer de clase inferior la llame por su nombre en voz tan alta que todos se enteren de que los dos sostienen una relación íntima. Por más que sepa bien su nombre, debe pronunciarlo de modo que parezca haberlo olvidado. Por otra parte, esto quedaría mal si visita de noche a una dama de honor. En semejante ocasión, debe llegar acompañado por un servidor que llame a la dama, un servidor del Palacio Imperial, si ella está ahí, o alguien de la Sala de Servidores, porque si la llama él mismo, su voz puede ser reconocida. Si va a visitar a una sirvienta o a una persona subalterna, semejante precaución es innecesaria.



en El libro de la almohada, año 1000 aproximadamente











6/8/18

Intuir es destruir, por Aciro Luménics






¿Es necesaria la pregunta en dicho acuerdo?
¿Es necesario el acuerdo en dicha tesis?
De esta tesis, despojarme quiero,
exclamó Felipe, intuyendo el Gran Vacío.

(Intuir es acceder, susurró entre apéndices,
al penetrar en el silencio).



en Correcciones a las correcciones de las correcciones
(del señor Felipe Cussen), 2018
G0 Ediciones











17/7/18

Un hombre que duerme, por Georges Perec





Fragmento

No eres más que un ojo. Un ojo inmenso y fijo que lo ve todo, tanto tu cuerpo arrellanado como a ti mismo, observador observado, como si hubiese girado completamente en su órbita y te contemplase sin decir nada, a ti, al interior de ti, el interior negro, vacío, glauco, aterrado, impotente de ti. Te mira y te deja paralizado. Nunca dejarás de verte. No puedes hacer nada, no puedes escaparte, no puedes escapar a tu mirada, nunca podrás: incluso si alcanzases a dormirte tan profundamente que ninguna sacudida, ninguna llamada, ninguna quemadura lograran despertarte, ahí seguiría ese ojo, tu ojo, que nunca se cerrará, que nunca se dormirá. Te ves, te ves verte, te miras mirarte. Incluso si te despertases tu visión permanecería idéntica, inmutable. Incluso si lograras añadirte miles, millones de párpados seguiría, detrás, ese ojo, para verte. No te duermes, pero ya no te volverá el sueño. No estás despierto y nunca te despertarás. No estás muerto y ni siquiera la muerte lograría liberarte...



Originalmente en Un homme qui dort, 1967

Primera traducción al español, 1990











6/7/18

copos, por Draupadí de Mora





es posible que jamás seamos invernales
como los apancles
que bajo nuestros pies no crezca más la hierba
es posible, pues
que sigamos siendo lo que somos hasta ahora
copitos de caca cayendo dulcemente
a lo largo y ancho de la noche

es posible, repite mi voz perdida
que en la nariz del siglo dejemos
de existir o existamos, peor aún

oh, hermanos copos, empapelaremos el suelo
cuando por fin toquemos tierra
y otros copos vengan a oscurecernos el sol
y a darnos una suave lección de olvido



Inédito, 2018













29/6/18

Correcciones a las correcciones de las correcciones (del señor Felipe Cussen), Aciro Luménics






Correcciones a las correcciones de las correcciones
(del señor Felipe Cussen), de Aciro Luménics
Chapbook
G0 Ediciones
2018




27/6/18

efectos a, Michael Farrell





efectos a, de Michael Farrell
Selección y traducción de Kurt Folch
Poesía
G0 Ediciones
2018





26/6/18

Eliminación de oraciones, por Alejandro Zambra





En los ejercicios 55 a 66, señale qué oraciones o párrafos del enunciado pueden ser eliminados, porque no agregan información o no guardan relación con el texto.

55.
(1) Durante años nadie vino a visitar mi tumba.
(2) Tampoco esperaba a nadie, a decir verdad.
(3) Pero hoy vino una mujer a dejarme flores.
(4) Cuatro rosas rojas, dos rosadas y una blanca.
(5) No sé quién es, no recuerdo haberla conocido.
(6) No creo que sepa que fui una mierda de persona.

A) Ninguna
B) 2
C) 4
D) 5
E) 6
[...]



en Facsímil, 2014










18/6/18

Texto del amanecer, por Clemente Riedemann






Dándose cuenta de todo, pero sin poder controlar nada, amanece en su territorio retórico donde agrega textos con la ilusión de diferenciarse de los otros y a la vez reconocerse. Pero cada vez es más los otros, y estos más parecidos a él mismo. De tal modo que presentándose libre/nuevo/único, el amanecer se desliza en la jaula del texto que supone de su autoría, porque, a decir verdad, está construido con palabras ya escritas un montón de veces. Sin embargo, hete aquí la luz solar desgarrando el spleen, repartida aquí acullá en sílabas viejas/nuevas/similares/únicas, con las que imagina sus opciones de felicidad.



en Riedemann Blues, 2017











25/5/18

Me retracto, por José Ángel Cuevas





Yo, que ataqué a la tele por vacua
y hueca. Sí, sí.

Ahora comprendo que la tele
puede ayudar a una vida vacía
en los días desiertos
gente sin trabajo / sin amor.
Puede sentarse en un sillón azul y dejarse llevar
por aventuras yankis o aldeas españolas
grandes cintas de los años de post guerra.

Uno puede pasar todo el día
perdido en otros mundos lleno de imágenes
Y no en su pobre vida de mierda.



en Maquinaria Chile, 2012











25/4/18

“Porque allí vive mi corazón”, por Raúl Zurita






Arrasado, acosado por las aguas
por los sueños en que sólo a ti te busco
Flores cruzaron los torrentes
y más aun se angostan
los puentes cuando te alejas
Han cambiado su curso los ríos
y ya luego correrán sobre el cielo
Así también habrán de subir los grandes imperios
y el deseo
entre las zarzas ardientes de tus orillas

Allí vive mi corazón,
donde se quiebran estos ríos
y únicamente tú eres su curso

            sólo tú navegas



en Canto de los ríos que se aman, 2010

(1ª reimpresión de la 1ª edición)
 












29/3/18

Gracias Gracián, por Carlos Decap





A mi amigo Carlos Cociña


Los panarras buenos hombres amenistas
Lisonjeros sencillos y buenas pastas
Se hicieron a la banda de ultramar
Persegidos por un aforismo
Poco importa la honra antigua
Si la infamia es moderna
Ahora se reirían de esa vejedad
Por último lo más apropiado era callar
Y escuchar a Gracián
Y callemos con gracia.



en Mal pasajero, 2017